Podcast Catolicos en Camino

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TonyduCast
Държава Мексико
Език ES-MX
Епизоди 155
Последен 16.09.2026

Este podcast es un proyecto sin fines de lucro con fines catequéticos. Todo el contenido se comparte con respeto y tiene fines espirituales y formativos. No sustituye acompañamiento pastoral ni profesional. En caso de reclamo, el material será retirado.

Епизоди

  • Santo Evangelio Diario 16 de septiembre Mons Enrique Diaz Diaz 16.09.2026 4мин
    16 Septiembre Santos Cornelio y Cipriano I Corintios 12, 31- 13, 13: “Entre estas tres virtudes: la fe, la esperanza y el amor, el amor es la mayor de las tres” Salmo 32: “Dichoso el pueblo escogido por Dios” San Lucas 7, 31-35: “Tocamos la flauta y ustedes no bailaron, cantamos canciones tristes y no lloraron” ¿Quién puede dar gusto a todas las personas? Bien dice el refrán popular: "No soy monedita de oro...", unos condenan y aborrecen lo que otros buscan y prefieren. Lo que hoy era lo más agradable y solicitado, mañana se convierte en pasado de moda y detestable. ¿Cómo agradar a los hombres? El mismo Jesús reclama a su generación esta incongruencia de exigencias. Lo que rechazaban en Juan el Bautista ahora lo exigen del Mesías, y lo que condenan del Mesías, antes lo solicitaban del Bautista. Cuando se tiene el corazón en lo exterior, siempre habrá manipulaciones e inconformidades. Jesús invita a mirar lo que hay en el corazón. San Pablo en su carta a los Corintios nos ofrece este día el bello pasaje que conocemos todos como el himno del Amor y nos centra en lo que es importante y puede llenar el corazón. Ni los extremos del ayuno que hacía Juan el Bautista, ni los milagros de Jesús, son lo realmente importantes, lo que importa es el amor. Y vaya que Juan tenía un amor fuerte como para soportar las adversidades, y vaya que Jesús se inflama de amor para recibir a los pecadores, para manifestarles misericordia, para darles nueva dignidad. Pero si no descubrimos el verdadero amor estaremos siempre discutiendo qué podemos y qué no podemos hacer, criticaremos cada una de las acciones. Descubrir el verdadero amor nos llevara a dar no sólo sentido a cada una de nuestras acciones, sino a nuestra vida misma. Por eso San Pablo lo coloca por encima de todas las virtudes, porque sin amor lo que es generosidad se puede transformar en manipulación o exhibición, lo que es fe, se puede quedar en terquedad, lo que es servicio, se deforma y pierde su sentido. Ya nos describe con mucha precisión las cualidades del amor: comprensivo, servicial, no tiene envidia, comprende todo, disculpa todo, todo lo cree. ¿Cómo es nuestro amor? Si nos acercamos a Jesús y le decimos que nos inflame de su amor, podremos iniciar este camino bello, de entrega y donación que es el amor.
  • Santo Evangelio Diario 15 de septiembre Mons Enrique Diaz Diaz 15.09.2026 4мин
    #15DeSeptiembre ¡Buenos días! Este martes de la XXIV semana del #TiempoOrdinario, compartimos el #EvangelioDeHoy según san Juan 19, 25-27:En aquel tiempo, junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María la de Cleofás, y María Magdalena.Al ver a su madre y junto a ella al discípulo que tanto quería, Jesús dijo a su madre: ""Mujer, ahí está tu hijo"". Luego dijo al discípulo: ""Ahí está tu madre"". Y desde entonces el discípulo se la llevó a vivir con él.15 SeptiembreNuestra Señora de los DoloresI Corintios 15, 1-11: “Esto es lo que predicamos y lo que ustedes han creído”Salmo 117: “Te damos gracias, Señor, porque eres bueno”San Lucas 2, 33-35: “Y a ti, una espada te atravesará el alma”María del dolor, María del silencio, María de la soledad. “La Madre piadosa estaba junto a la cruz, y lloraba mientras el Hijo pendía”. Dolor de Madre, dolor de amor, dolor de fracaso y desesperación. Y desde entonces, María, sigues, acompañando a tu Hijo en el dolor de todos los hombres, y desde entonces te haces presente en la incomprensión de la miseria y en la tragedia de los fracasos. María, vivimos en un momento de gran confusión y terribles dolores. Hay muchos hogares que lloran la ausencia del hijo que un día desapareció y que nadie sabe dar razón de su paradero. Hay mamás que se desesperan buscando las huellas de un hijo secuestrado. Hay padres que contemplan al hijo en la cruz de la droga y el alcoholismo. Hay niños huérfanos, sin razones para vivir, porque sus padres fueron víctimas “colaterales del crimen…” Hay dolor, resentimiento y angustia. Y Tú, María de la Esperanza, comprendes el dolor de este pueblo y le puedes enseñar que la desesperación es la peor de las elecciones. Tú, mirando en silencio la cruz, añades a esa cruz salvadora, el silencioso sufrimiento de los inocentes. Has tomado contigo la cruz de Jesús, lo has seguido hasta el Calvario con el corazón desgarrado y hoy nos puedes enseñar que más allá de la cruz y de la muerte, de la injusticia y del crimen, está un Padre Misericordioso que ha resucitado a Jesús y que también a nosotros nos ofrece una vida eterna. No quieres que nos crucemos de brazos, tú nunca te quedaste pasiva e indiferente, nos enseñas que hay que descubrir las ausencias del vino del amor, que hay que llevar el servicio y la alegría al que está necesitado, que hay que encontrar a Jesús que hace días que lo perdimos. Pero nunca caes en el pesimismo y la desesperación. Más allá de las cruces y el fracaso nos ofreces la certeza de un Hijo que es triunfo, fortaleza y redención. Eres María de la Resurrección, eres María de la Comunidad, eras María de la Esperanza. Hoy nos acogemos a ti, cúbrenos con tu manto. María, aquí tienes a tus hijos clavados en sus cruces de injusticias, de vicios y de desesperación, condúcenos a la Cruz de tu Hijo para encontrar Resurrección. María de la esperanza a ti confiamos nuestras familias, nuestros jóvenes y nuestros desaparecidos. Madre dolorosa, danos esperanza.
  • Santo Evangelio Diario 14 Septiembre Mons Enrique Diaz Diaz 15.09.2026 4мин
    14 Septiembre 1 Corintios 11, 17-26. 33: “Si hay divisiones entre ustedes, entonces ya no se reúnen a celebrar la cena del Señor” Salmo 39: “Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad” San Lucas 7, 1-10: “Ni en Israel he encontrado una fe tan grande” Frente a un México pesimista y sumido en grave deterioro de valores, muchos cristianos han optado por la indiferencia y se han quedado de brazos cruzados. Las lecturas de este día cuestionan seriamente esta actitud mirando a Cristo como nuestra única esperanza y quien realmente nos puede mostrar el verdadero camino. La fe de un oficial romano, que considera a Jesús capaz de dar salud y vida a su sirviente, nos abre nuevos horizontes a quienes decimos creer en Él, pero acabamos derrumbados frente a las dificultades actuales. Cristo puede actuar y sigue actuando como lo hizo en aquellos tiempos. Pero Cristo pide, exige, la participación de los cristianos. San Pablo en la primera lectura de este día, habla fuertemente a los Corintios porque si bien participan de la Eucaristía no son capaces de superar las divisiones y las discriminaciones en sus asambleas. La Eucaristía y el seguimiento de Jesús nos tienen que llevar a un compromiso serio de reconciliación y transformación de estructuras que discriminan y destruyen la fraternidad. Los Obispos de México nos dicen: “Los cristianos, confiando totalmente en Jesucristo, y sabedores de la responsabilidad que tenemos de cara al futuro de nuestra Nación, debemos disponernos a colaborar, junto a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, en la construcción de una sociedad más justa y solidaria, que nos permita vivir de acuerdo con las exigencias de nuestra dignidad…” Y añaden posteriormente: “Queremos un México que viva reconciliado, alcanzando una mayor armonía e integración en sus distintos componentes sociales y con sus diferentes orientaciones políticas, pero unificado en el bien común y en el respeto de unos y otros” Siguiendo los mismos sentimientos de San Pablo nos exhortan: “No debemos acostumbrarnos nunca a un escenario de desigualdad social y a una pobreza creciente, como si se tratara de un fatalismo insuperable o un determinismo sin salida. El problema de fondo está “en la falta de fraternidad entre los hombres y entre los pueblos”. Que nuestras fiestas patrias tengan un gran sentido cristiano y fraternal.
  • Cuando perdonar es una fiesta catequesis Padre Antonio Pavia Domingo XXIV Ordinario 13.09.2026 59мин
    https://youtu.be/BZxAqD4CKMM?si=z3w0KdNFKmDTsR9DLectura del santo evangelio según san Mateo 18, 21-35 .- XXIV Domingo del Tiempo OrdinarioPerdón de las OfensasEn aquel tiempo, acercándose Pedro a Jesús le preguntó:«Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?».Jesús le contesta:«No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Por esto, se parece el reino de los cielos a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus criados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así. El criado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo:“Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo”.Se compadeció el señor de aquel criado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda.Pero al salir, el criado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba diciendo:“Págame lo que me debes”.El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba diciendo:“Ten paciencia conmigo y te lo pagaré”.Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía.Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido.Entonces el señor lo llamó y le dijo:“¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo rogaste ¿no debías tener tú también compasión de un compañero, como yo tuve compasión de ti?”.Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda.Lo mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si cada cual no perdona de corazón a su hermano».Reflexión: "Cuando perdonar es una fiesta"Pedro pregunta a Jesús si debe de perdonar hasta siete veces y este le dice que hasta setenta veces siete, es decir, siempre. Esta respuesta solo se entiende desde otras palabras de Jesús como: "De la abundancia del corazón habla la boca." (Lc 6,45) Pedro tenía en su corazón la letra de la ley, que suele ser vencida por el propio ego, obstáculo para perdonar ofensas. Fijémonos en la abundancia del corazón de María al recibir el anuncio del Ángel: "Alégrate llena de gracia, el Señor está contigo" (Lc 1, 28) En la Escritura Gracia y Palabra son sinónimos; bien sabía pues que María estaba llena de la Gracia (Palabra de Dios), que escuchaba con su corazón, más que con su mente, en la sinagoga desde niña. De ahí que el Ángel le dijese a continuación: "El Señor está contigo"Dios abundaba en su corazón por tanta Palabra guardada en él y por eso la Anunciación culminó con el broche de oro de la Fe: "Hágase en mí según su Palabra" Cuando el corazón de Pedro se llenó del Evangelio de la Gracia (Hch 20, 24) ya estuvo en condiciones para perdonar siempre.P. Antonio Pavía
  • Santo Evangelio Diario 13 'septiembre XXIV Domingo Ordinario Mons Enrique Diaz Diaz 13.09.2026 9мин
    Como nosotros perdonamos XXIV Domingo Ordinario Sirácide (Eclesiástico) 27, 33-28, 9: “Perdona la ofensa a tu hermano para obtener tú perdón” Salmo 102: “El Señor es compasivo y misericordioso” Romanos 14, 7-9: “En la vida y en la muerte somos del Señor” San Mateo 18, 21-35: Yo te digo que perdones no sólo siete veces, sino hasta setenta veces siete” Si el amor logra hazañas admirables, el odio arrastra a profundidades oscuras. Dos grupos antagónicos se odian a muerte. Las agresiones, los orgullos, el recuento de las ofensas, los ahogan, aunque son conscientes que se están destruyendo no es posible alcanzar ningún consenso. Cada quien en su postura, proyectando peores venganzas, sintiéndose agraviado y nadie con una mínima disposición para pedir o dar el perdón. ¿Reconciliación? En algún momento hasta se dieron la mano, pero todo quedó en palabras y pronto volvieron las agresiones. El corazón del hombre se ciega por los odios y los rencores y no le permite ver la insensatez de las venganzas. Se siente agraviados y no miden sus ofensas. En momentos se dicen palabras que sonarían a perdón, pero dichas con sarcasmo e ironía, producen los efectos contrarios. Y así siguen los dos grupos, viviendo en la misma comunidad, pero destruyéndose, mordiéndose, lastimándose aun sin proponérselo. Todo por no otorgar el perdón. Tanto en los tiempos de Jesús como en nuestro tiempo el corazón del ser humano está tentado por el odio y la violencia. Las graves matanzas que estamos sufriendo y que dicen son consecuencias de venganzas entre cárteles rivales, los terribles asesinatos y los horrendos crímenes, no se pueden entender de personas con sentimientos humanos, muchos menos cristianos. Cuando hay odio y rencor el sentimiento de venganza atrapa nuestro corazón, se nubla la razón, se endurecen nuestras entrañas y se cometen los más atroces actos. El odio y el rencor no sólo hacen daño a los otros, sino nos hacemos daño a nosotros mismos. Es como un fruto que se pudre para que otros no lo traguen, pero acaba podrido por dentro. Sólo el perdón auténtico, dado y recibido, será capaz de transformar el mundo. Y no sólo en el plano meramente individual; el odio, la violencia y la venganza como instrumentos para resolver los grandes problemas de la humanidad están presentes también en el corazón del sistema social vigente. Hay pueblos, naciones enteras, que se mueven por sentimientos de odios y revanchas. Quizás la más grande muestra del discípulo de Jesús sea el perdón o, en otras palabras, el amor a los enemigos. Amar a los que nos aman y nos tratan con consideración no tiene ninguna dificultad; pero amar a quien juzgamos que nos ha ofendido, requiere un heroísmo grande y una grandeza de corazón. El perdón es un don, una gracia que procede del amor y la misericordia de Dios. Pero exige abrir el corazón a la conversión, es decir, a obrar con los demás según los criterios de Dios y no los del sistema vigente. Sólo quien se sabe amado por Dios es capaz de amar gratuitamente a los demás, y sólo quien ha experimentado la grandeza del perdón de Dios, será capaz de superar las ofensas y dar de corazón el perdón. Es tratar a los demás como Dios nos ha tratado a nosotros, y muy al revés de lo que nosotros pretendemos cuando somos incapaces de ofrecer siquiera un poquito de lo que hemos recibido. El ejemplo de Jesús es por demás evidente: hemos recibido mil regalos de Dios: la vida, la salud, la familia, el tiempo… y somos malagradecidos ofendiéndolo con nuestros pecados. Recibimos su perdón, solamente porque nos ama. Pero por el contrario, nos sentimos muy indignados cuando un hermano no nos ha ofrecido el saludo, no ha respetado nuestro derecho o nos ha faltado en alguna cuestión. No hay proporción entre el amor que Dios nos otorga y el perdón que debemos ofrecer.
  • Santo Evangelio Diario 12 de Septiembre Mons Enrique Diaz Diaz 13.09.2026 4мин
    12 Septiembre Santísimo nombre de María I Corintios 10, 14-22: “Aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque todos comemos del mismo pan” Salmo 115: “Señor, te ofreceré con gratitud un sacrificio” San Lucas 6, 43-49: “¿Por qué me dicen ‘Señor, Señor’, y no hacen lo que yo les digo?” Las parábolas que nos presenta Jesús nos parecen tan sencillas y lógicas que no creemos que nadie pueda poner en duda lo que su enseñanza implica. Sin embargo, a la hora de ir a la práctica, ¡hacemos todo lo contrario! Sabemos y hemos experimentado que sólo un árbol bueno puede dar frutos buenos, sin embargo, nosotros nos empeñamos en sembrar discordias, sembrar dudas y esperamos cosechar paz y armonía. Hemos plantado egoísmos e individualismos y queremos cosechar comunidad y fraternidad. Nos hemos ufanado y enorgullecido de construir una nueva humanidad, pero no le hemos puesto cimiento; creímos que dejando hacer a cada quien lo que quisiera podrían estar todos felices; proclamamos que, borrando a Dios del vocabulario y de la vida, se tendría una nueva libertad; permitimos que la globalización sembrara sus principios en el corazón y ahora estamos asustados de las competencias feroces, de empoderamiento de las transnacionales, de lo inhumano de los poderosos. ¡Hemos quitado las bases y ahora el bello edificio se nos desmorona! Jesús nos ofrece una seguridad, no al estilo del mundo que propone confort y seguridad basados en el dinero y en el poder, sino propone la seguridad de seguir y de vivir conforme a su palabra. Es la aventura de seguir su estilo de vida y poner nuestra vida al servicio de los hermanos. Y no acepta que esto sea sólo en palabras bonitas. Ya estamos cansados de palabras y de promesas, lo que quiere Jesús y nos reclama son hechos claros y que se puedan comprobar. No bastan rezos y ritos, se debe hacer lo que el Señor Jesús nos propone. La comparación de la construcción de las dos casas es evidente y bastaría para que nosotros nos comprometiéramos seriamente con Jesús. Su palabra hoy tiene sentido y nos proporciona una brújala que nos orienta en el camino. Es hermoso cuando una persona, una familia o una comunidad, se toman en serio las palabras de Jesús. Todo empieza a cambiar y pronto se ven los frutos. Septiembre es el mes de la Biblia, sería una buena oportunidad para escuchar la palabra, reflexionarla en grupo, hacerla vida y compromiso. De otra forma estaremos construyendo sobre arena.
  • Evangelio Diario 11 de Septiembre Mons Enrique Diaz Diaz 11.09.2026 4мин
    11 Septiembre 1Corintios 9, 16-19. 22-27: “Me he hecho todo a todos, para ganar a todos” Salmo 83: “Qué agradable, Señor, es tu morada” San Lucas 6, 39-42: ¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¡Qué difícil es encontrar un consejero sincero y sabio! Podremos tener muy buenos consultores económicos y fiscales, consejeros de negocios, pero encontrar a alguien en quien confiar nuestra vida, es bastante difícil. Ya decía un escritor que nadie acepta consejos, en cambio todos estamos dispuestos a aceptar dinero, entonces, concluía, es más importante el dinero que los consejos. ¿Y quién se arriesga a dar un consejo? Todavía más difícil, porque tendríamos que ponernos en los zapatos del otro, en sus circunstancias y limitaciones, para poder aconsejar con sabiduría. Pero a lo que con frecuencia estamos dispuestos, es a criticar y a acusar. Lo vemos en nuestra patria: son muchas las acusaciones de partidos y de personajes, y pocas las aportaciones y compromisos. Esto sucede también en los grupos pequeños, en la comunidad y en la familia. Por eso es la invitación de Jesús a buscar primero la armonía y el equilibrio interior antes de buscar dar a otros la paz que nosotros no hemos encontrado. San Pablo en su carta a los Corintios nos manifiesta la forma en que él está predicando el evangelio: “sin estar sujeto a nadie, me he hecho todo a todos para ganarlos a todos”. Se necesita estar muy cercano al otro, participar de sus necesidades y forma de sentir, escuchar, atender para poder entender. No, de ninguna manera se trata de solapar o condescender con el mal. Ser muy claro para denunciar qué está mal, pero no condenar al que se ha equivocado. Ser duros con el pecado, pero no con el pecador. Y sobre todo buscar hacer lo mismo que hace Cristo como nos lo manifiesta a cada momento San Lucas. Siempre está dispuesto a la misericordia, pero también siempre tiene una gran claridad para desenmascarar el pecado y la mentira. ¿Quiénes son ahora nuestros guías y hacia dónde nos están llevando? Tendremos que reflexionar si la sentencia de Jesús condenando a “guías ciegos”, no se hace duramente real en nuestros ambientes. ¿De dónde toman los jóvenes sus modelos? ¿Cuáles son las aspiraciones que van poniendo en su corazón? Son muchas las preguntas y las reflexiones que hoy nos podemos hacer delante de Jesús. Que solamente Él sea nuestro guía y nuestro maestro.https://linktr.ee/jastorm2076
  • Santo Evangelio Diario 10 de septiembre Mons Enrique Diaz Diaz 11.09.2026 4мин
    10 septiembre San Nicolás Tolentino 1Corintios 8, 1-7. 11-13: “Haciendo daño a la conciencia de sus hermanos, pecan ustedes contra Cristo” Salmo 138: “Señor, no dejes que me pierda” San Lucas 6, 27-38: “Sean misericordiosos, como su Padre es misericordioso” Las fiestas patrias salpican con sus gritos y sus ruidos todos los rincones de nuestra patria, aunque muchos ciudadanos piensan que las situaciones actuales no están para celebraciones y fiestas, sino todo lo contrario. Ciertamente, estas celebraciones tendrán sentido si al conmemorar nuestra historia, miramos nuestra patria desde la fe y nos comprometemos a servir a la nación colaborando a construir un proyecto de vida al estilo de Jesús. Ser cristianos y mexicanos nos compromete a luchar a favor de la promoción humana individual y social con una perspectiva que nos lleve más allá de lo puramente material. Tendremos, todos, que aportar para hacer realidad ese anhelo legítimo de libertad y justicia que hay en todos los corazones. El Evangelio de este día nos ofrece pistas muy oportunas para asumir, todos, nuestra responsabilidad ante los desafíos que el presente nos ofrece y está muy acorde con las prioridades para el desarrollo de la Nación: combate frontal a la pobreza, educación integral y de calidad para todos, y trabajar por la reconciliación, armonía e integración, de los distintos componentes sociales, búsqueda de superación de la violencia y la corrupción. Al igual que Jesús asumimos que la reconciliación debe ser un servicio que los discípulos aporten a nuestra sociedad con su testimonio, respeto, perdón y valoración de los demás. Si Cristo propone el perdón, el amor a los enemigos, nosotros también sabemos que la justicia, la libertad, la pluralidad y la continua construcción del País, solamente se garantiza si dejamos a un lado la violencia que sólo provoca muerte, atraso y destrucción. Nadie tiene derecho a sembrar un estado de miedo y de muerte, mediante actividades ilícitas y delincuenciales poniendo en riesgo todo lo que hemos alcanzado en nuestro camino histórico, como es la libertad y las instituciones democráticas. Hoy, coloquemos nuestra patria delante de Jesús, hagamos nuestra oración y pensemos qué nos pide Jesús que aportemos para la construcción de una patria que asemeje el Reino que Él vino a instaurar.
  • Evangelio Diario 9 de septiembre Mons Enrique Diaz Diaz 10.09.2026 4мин
    9 SeptiembreI Corintios 7, 25-31: “¿Estás casado? No te separes de tu esposa. ¿Eres soltero? No te cases?”Salmo 44: “El rey está prendado de tu belleza”San Lucas 6, 20-26: “Dichosos los pobres - ¡Ay de ustedes los ricos!”Si todo el Evangelio es buena nueva, hay partes centrales que sustentan toda la vida del discípulo. Las Bienaventuranzas forman ese núcleo que hace diferente la propuesta de Jesús. Mientras San Mateo sitúa esta predicación en un monte queriendo elevar el espíritu y presentar a Jesús como un nuevo Moisés, con una ley nueva y diferente; San Lucas la sitúa en un llano para mostrar a Jesús junto al pueblo, muy cerca de las personas. Mientras San Mateo nos recuerda hasta ocho o nueve bienaventuranzas, San Lucas presenta solamente cuatro y unidas a los “ayes” o “malaventuranzas”, que ya el profeta Jeremías nos anunciaba desde el Antiguo Testamento. Mientras San Mateo insiste en un aspecto más espiritual y del corazón con un sentido exhortativo, San Lucas nos hace enfrentarnos a la dura realidad de la pobreza, de la miseria, del dolor y del hambre. Conviene tener muy presente a quienes llama Jesús “felices” y de quienes se lamenta porque podemos estar buscando la felicidad inmediata y olvidarnos de lo que Él valora. Jesús llama “felices y dichosos” a cuatro clases de personas: los pobres, los que pasan hambre, los que lloran y los que son perseguidos por causa de la fe. Y se lamenta y dedica sus “ayes”, que algunos llaman maldiciones, a cuatro clases de personas: los ricos, los que están saciados, los que ríen y los que son adulados por el mundo. ¡Qué diferentes son nuestros valores y conceptos! Es muy distinta la ambición y la motivación del hombre actual, o quizás del hombre de todos los tiempos. Y nosotros ¿dónde estamos? ¿Dónde ponemos nuestra felicidad? Jesús desestabiliza la escala de valores que predomina en la sociedad. Las bienaventuranzas expresan un radical cambio en los valores que la presencia del Reino pide. Es más, son signo de la presencia de ese Reino: proclaman la llegada de las promesas mesiánicas. Quien dice sí a Jesús encuentra el gozo de sentirse amado por Dios y se hace participante de la historia de la salvación juntamente con los profetas y con el mismo Jesús. Alguien me ha preguntado cómo puede ser feliz una persona siendo pobre. Es difícil responder con teorías. Yo los invito a contemplar a Jesús. Yo creo que Jesús es inmensamente feliz y sin embargo es pobre. Las bienaventuranzas que proclama están íntimamente unidas a su persona y son la manifestación de que se puede ser realmente feliz. ¿Tú eres feliz? ¿Qué te falta para ser feliz? ¿Qué te dice Jesús?
  • Santo Evangelio Diario 8 de septiembre Mons Enrique Diaz Diaz 09.09.2026 4мин
    8 Septiembre Natividad de la Virgen María Romanos 8, 28-30: “A quienes Dios conoce de antemano, los predestina” Salmo 12: “Me llenaré de alegría en el Señor” San Mateo 1, 18-23: “La virgen concebirá y dará a luz un hijo” Hoy celebramos una fiesta llena de sentido para el pueblo cristiano: el Nacimiento de la Virgen María. No es que sepamos con certeza cuándo nació, pero las personas sencillas quieren, por una parte, reconocer y celebrar a María en su “cumpleaños”, pero por otra reconocer el camino de salvación que ha seguido Jesús. El Dios Trascendente y Todopoderoso se hace historia concreta en la carne de María. Por eso hoy no encontramos el texto bíblico del nacimiento de María, que no existe, sino el texto del nacimiento de su hijo Jesús, que nos da la posibilidad de entrar en un contacto cercano con este Emmanuel, Dios con nosotros. A través del seno de María ha tomado carne para acompañar a la humanidad en su búsqueda de salvación. Al recordar el nacimiento de María, recordamos que Dios la ha escogido para ser la Madre de Dios y es el inicio y como preludio de la llegada del Salvador. En María, madre de Dios y madre nuestra, encontramos cómo Dios Padre va preparando la venida del Salvador al mundo. Al alabar a María y contemplar el camino de salvación, el verdadero cristiano no se puede quedar de brazos cruzados esperando que llegue la salvación. La misma forma de actuar de María que escucha la palabra, que la cree con todo su corazón, que la guarda y la hace fecunda, que la transforma en servicio pronto, que acompaña a Cristo hasta la cruz, que alienta en la esperanza a la Iglesia naciente, es una señal para cada uno de nosotros que nos ayuda a mirar cómo debemos hacer nuestro camino y cómo debemos también nosotros aportar nuestro esfuerzo para construir en este mundo el Reino de Dios. El Reino ya está aquí, pero para hacerse realidad se requiere la acción de los discípulos del Señor. ¿Cómo estoy yo en este día y en este lugar participando en la construcción del Reino de Dios? ¿Qué signos y señales descubro en medio de mi mundo de que Dios se hace presente en nuestra historia? ¿Cómo puedo yo imitar a María para aportar al plan de salvación? Que María con su intercesión y su ejemplo nos acompañe y ayude en la búsqueda del Señor.
  • Santo Evangelio Diario 7 de septiembre Mons Enrique Diaz Diaz 07.09.2026 4мин
    Evangelio Diario 7 Septiembre1Corintios 5, 1-8: “Tiren la vieja levadura, pues Cristo, nuestro cordero pascual, ha sido inmolado”Salmo 5: “Condúceme, Señor, por tu camino santo”San Lucas 6, 6-11: “Estaban acechando a Jesús para ver si curaba en sábado”Es sorprendente la capacidad del hombre para aprender aún en su edad más avanzada. Por desgracia a veces, a veces tomamos la actitud del sabelotodo y perdemos grandes oportunidades de aprender cosas nuevas. Hoy encontramos a Jesús que visita la sinagoga y se pone a enseñar. Es la actitud del maestro que comparte y ayuda a los discípulos a encontrar el camino. Nosotros también este día nos podemos acercar a Jesús no con actitud acechante, sino con actitud de escucha y de quien confiadamente se deja guiar en su aprendizaje. Lo que hoy enseña Jesús no son cosas superficiales, busca darnos a conocer qué es lo bueno y qué es lo malo, qué cosas salvan y qué cosas destruyen. Ante los escribas y fariseos que aducen una ley que fue creada para dar vida, Jesús les muestra que las leyes también pueden convertirse en ataduras y destruir a las personas cuando no se entiende su espíritu. También esta enseñanza es para cada uno de nosotros: lo básico en nuestra vida es descubrir qué es bueno y qué es malo. Ésa es la verdadera sabiduría a la que debemos aspirar. Una mano paralizada y un hombre enfermo son las señales que Jesús utiliza para darnos a conocer lo más profundo de su enseñanza: el bien y el mal brotan del corazón del hombre y van directamente en beneficio o perjuicio de sus hermanos. No nos quedemos nosotros hoy con las manos entumecidas para hacer el bien, escuchemos la Palabra de Jesús que viene a darnos vida. Pero también aprendamos nosotros la enseñanza de Jesús, acerquémonos no en actitud de acechanza ni con malas intenciones, abramos nuestro corazón que la Palabra de Dios siempre será para enseñarnos a caminar rectamente por el camino de la vida. Como discípulos escuchemos atentamente ¿Qué nos quiere decir hoy Jesús con sus palabras y con sus acciones? ¿Damos nosotros más importancia a las leyes y costumbres que a la dignidad y necesidades de las personas?  
  • La Corrección Fraterna Evangelio de Mateo. 18, 15-20 Padre Antonio Pavia voz Don Rafael salazar A. 06.09.2026 36мин
    https://youtu.be/zgFDnlOJnnU?is=L_EtINmnKtP5Qc75Para este Evangelio, la Comunidad no dispone de una catequesis declamada por el padre Antonio. Así que hemos rescatado una catequesis escrita en su día por él.En voz de Don Rafael Salazar de A.ComunidadMariaMadreApostoles.comEn un mundo que cancela y señala, Jesús nos enseña el camino de la caridad, la discreción y el perdón para restaurar nuestras relaciones comunitarias y familiares. Este contenido de audio. tiene fines de evangelización y está inspirado en la obra homónima del recordado P. Antonio Pavía, Misionero Comboniano (Quito, Ecuador).#Catequesis #EvangelioDeHoy #SanMateo #ReflexionCristiana #EvangelizaciónLa corrección fraterna y la oración en comunidad son los dos pilares que Jesús nos presenta en este pasaje del Evangelio de San Mateo 18,15-20El proceso de la corrección fraterna (vv. 15-17): Jesús establece un camino pedagógico que va desde lo privado hacia lo comunitario. El objetivo nunca es humillar, sino "ganar al hermano". Se empieza a solas, luego con testigos y, finalmente, con la comunidad. Si aun así no escucha, se le trata como al gentil o publicano, es decir, como alguien que necesita ser evangelizado de nuevo con amor.La autoridad de la comunidad (v. 18): El poder de "atar y desatar" refleja la responsabilidad de la Iglesia para perdonar, reconciliar y guiar las decisiones morales bajo la guía del Espíritu Santo. a fuerza de la oración en común (vv. 19-20):La comunión sincera atrae la presencia de Jesús. Él promete estar presente donde dos o tres se reúnan en su nombre, garantizando que el Padre escucha la oración en unidad. El perfume de la misericordia (Comentario): La reflexión añade un matiz crucial: la ley impone castigos, pero Dios busca la restauración. Corregir no es "dar lecciones" ni buscar tener la razón, sino levantar al hermano con la ternura del Buen Pastor.
  • Santo Evangelio Domingo XXIII del tiempo ordinario 6 de septiembre Mons Enrique Diaz Diaz 06.09.2026 9мин
    Domingo Ordinario Ezequiel 33, 7-9: “Te he constituido centinela para la casa de Israel” Salmo 94: “Señor, que no seamos sordos a tu voz” Romanos 13, 8-10: “Cumplir perfectamente la ley, consiste en amar” San Mateo 18, 15-20: “Si tu hermano te escucha, lo habrás salvado” La indiferencia, la irresponsabilidad y la apatía frente a los problemas sociales destruyen las comunidades. Frente a una sociedad como la nuestra que manifiesta tan graves señas de deterioro, suenan actuales y urgentes las palabras dirigidas a Ezequiel: “Te he constituido centinela de la casa de Israel”, que unidas a las palabras de Jesús respecto a la corrección fraterna nos dan pistas muy valiosas para el momento presente. No parece que a Ezequiel se le confíe el cargo de policía como lo entendemos nosotros: un guardián que cuida el orden y que debe corregir y detener a quienes lo perturban. Me parece que tiene un sentido mucho más profundo como el del hermano preocupado por el hermano y quizás la imagen de un faro, unida a del centinela, nos ayude a entenderlo. No constituye el Señor un guardián que vaya detrás de sus hermanos juzgando sus acciones y haciendoles la vida imposible. Esas funciones con frecuencia las adoptamos nosotros y somos capaces de juzgar hasta lo que no sucede y de condenar a los demás sin conocer sus verdaderas intenciones. El centinela, igual que un faro, tiene la obligación de gritar, de alertar, de hacer sonar su sirena, y no podrá estar tranquilo hasta que despierte la conciencia del otro. Un barco que se estrella contra los acantilados es el peor fracaso del faro. El hermano que se destruye o destruye la comunidad no solamente es culpa suya, también es responsabilidad nuestra. Es muy clara nuestra misión: no podemos actuar por el otro, no podemos hacer las tareas del hermano, pero sí tenemos que despertar la conciencia, acompañarlo y apoyarlo. No puedo hacer la tarea del otro, pero sí puedo despertar su responsabilidad. Cuando es más densa la oscuridad y cuando arrecia más la tormenta, entonces aparecen con mayor claridad y son más valiosas las luces del faro. No puede el faro suprimir la oscuridad ni la tormenta, pero puede manifestar los peligros y mostrar un camino seguro. Hay quienes cuando llega la tormenta reniegan, despotrican e insultan. Le echan la culpa a los otros. El faro simplemente ilumina, llama y conduce. Abre caminos para el que se sentía perdido, renueva la esperanza del que ya no tenía ganas de luchar. El centinela no manifiesta únicamente las cosas negativas, no es un juez que esté al acecho para condenar. El centinela se goza y se alegra al descubrir y señalar las cosas buenas y al hacer resaltar su presencia. Tendrá que ayudar a descubrir los pequeños gérmenes de verdad, los indicios de justicia y las luchas nobles por la paz. Tendrá que despertar esperanza y alentar los esfuerzos sinceros por el bienestar de la comunidad. Es cierto que la convivencia en la familia, en la comunidad o en la sociedad, sea del tipo que sea, se ve deteriorada constantemente por múltiples factores que rompen y condicionan las relaciones entre compañeros, familiares y amigos. Pero el centinela no está para condenar, sino para prevenir, para corregir y para dar nuevos caminos y nuevas opciones. Nadie puede decir que a él no se le confió esta misión. Es cierto que dentro de la Iglesia y de la sociedad
  • Santo Evangelio Diario 5de septiembre Mons Enrique Diaz Diaz 05.09.2026 4мин
    5 SeptiembreSanta Teresa de Calcuta1 Corintios 4, 6b-15:“Pasamos hambre y sed, vamos pobremente vestidos”Salmo 144: “El Señor cuida de quien lo aman”San Lucas 6, 1-5: “¿Por qué hacen lo que está prohibido hacer en sábado?”Al escuchar tantas historias en que se involucra a la Iglesia, al leer tantos insultos y agresiones en contra de los sacerdotes y de los fieles, al avergonzarnos de los escándalos que nos restriegan en la cara, un joven me preguntaba si todavía hoy tendría sentido ser cristiano cuando parecería que todos están en contra de los discípulos de Jesús. Por respuesta sólo atiné a recordar que, si queríamos seguir a Jesús, tendríamos que cargar con su cruz. Hoy San Pablo en la lectura que la liturgia nos ofrece, va más allá y afirma: “Dios nos trata como a los últimos de todos, como a gente condenada a las fieras, pues nos hemos convertido en un espectáculo para el mundo… Somos los locos a causa de Cristo” y añade muchas otras vicisitudes que tiene que sufrir el discípulo de Jesús. Ojalá que nosotros sufriéramos por ser fieles al evangelio. No importa que el mundo vaya por otros derroteros y que se burle de nosotros pero que seamos fieles a Jesús. Miremos qué es lo que Cristo nos pide como esencial y no nos importe que el mundo se burle de nosotros. Si nos hemos equivocado, seamos humildes y reconozcamos nuestros errores, levantémonos y sigamos adelante. Pero miremos estar viviendo de acuerdo con lo que Jesús nos propone. En evangelio de San Lucas encontramos que ya también a Él y a sus discípulos los atacaban y criticaban por no adaptarse a las leyes de su tiempo y Jesús recuerda que lo que hay que buscar es lo esencial que nos pide el Señor, lo que da dignidad al hombre, lo que lo hace verdadero dueño del tiempo. Si recordamos el verdadero sentido del sábado no es para esclavizar sino para dar libertad y parecernos a nuestro Padre Dios. Jesús es dueño del sábado para dar gloria a su Padre, no se hace esclavo ni de las costumbres, ni de los ritos, busca dar vida. Nosotros sus discípulos ¿estamos dando vida o nos hemos quedado atorados en costumbres? ¿Qué pensará Jesús de nuestra forma de vivir? 
  • Evangelio Diario 4 septiembre Mons Enrique Diaz Diaz 04.09.2026 4мин
    4 Septiembre 1Corintios 4, 1-5: “El Señor pondrá al descubierto las intenciones del corazón” Salmo 36: “La salvación del justo es el Señor” San Lucas 5, 33-39: “Vendrá un día en que les quiten al esposo y entonces sí ayunarán” Entre los ritos y ceremonias que más me sorprendían en las comunidades de la diócesis de San Cristóbal era su disposición para hacer el ayuno y la eficacia que con frecuencia en él encuentran. Si hay alguna dificultad grave, si no han podido llegar a un acuerdo después de grandes diálogos, entonces recurren a la oración y al ayuno. No como algo mágico, sino como un disponer el corazón para la solución que haga surgir el Señor y con frecuencia se presentan soluciones por donde menos lo esperaban. Han hecho del ayuno una táctica de conversión y de disposición para nuevas oportunidades. Encontramos en el pasaje de hoy, un reclamo a Jesús porque sus discípulos no ayunan y no hacen oración como sí lo hacen los discípulos de Juan y de los fariseos. La respuesta de Jesús
  • Evangelio Diario 3 de Septiembre Mons Enrique Diaz Diaz 03.09.2026 4мин
    San Gregorio Magno1Corintios 3, 18-23: “Todo es de ustedes, ustedes de Cristo, y Cristo es de Dios”Salmo 23: “El Señor bendice al hombre justo”San Lucas 5, 1-11: “Dejándolo todo, lo siguieron”Todo parece muy normal en el escenario a orillas del lago de Genesaret. Es la escena familiar y cotidiana de un grupo de pescadores: lavar las redes, ponerlas a secar, sacar la barca, recoger los peces… y hasta ahí, hasta lo ordinario, llega Jesús de un modo extraordinario. Jesús inicia su mensaje de salvación desde una barca de pescadores desalentados por la pobre pesca lograda después de una noche de labor. Es la misma situación de un pueblo que ha luchado y esperaba durante años la liberación, la abundancia y que se encuentra bajo la opresión del Imperio Romano y que ha ido perdiendo poco a poco sus esperanzas. Pero ahora desde esa barca se despiertan nuevas ilusiones y se escuchan palabras que renuevan la esperanza y que alientan a seguir luchando. No son las mismas promesas de siempre, es una buena nueva que toca el corazón y hace renacer las fuerzas. Después, las palabras que muchas veces hemos escuchado y que siempre tendrán para cada uno de nosotros un nuevo sentido: “Lleva la barca mar adentro”, rema mar adentro, lánzate de nuevo. No valen las excusas del cansancio o de anteriores fracasos, siempre está Jesús para acompañar y para despertar los deseos de una nueva empresa que logre al fin la liberación prometida. Los reclamos de Pedro terminan poniendo su fe en la “Palabra” que habían escuchado. La pesca es sorprendente. Hoy también Jesús se acerca a nosotros, allí donde vivimos lo cotidiano y ordinario de la vida, allí donde parece que se han perdido las esperanzas, allí donde parecería que ya hicimos todo y no hemos obtenido frutos. Pero si escuchamos esa “Palabra” dicha con sencillez, si nos dejamos acompañar, si hacemos como Él nos dice, no dudemos que podremos obtener una pesca maravillosa. No son los milagros extraordinarios los que cambian el corazón, son los que brotan de transformar cada momento de nuestra vida en una acción de fe y esperanza, en un momento de encuentro con el Señor. 
  • Santo Evangelio Diario 2 de septiembre Mons Enrique Diaz Diaz 02.09.2026 4мин
    2 Septiembre Beato Bartolomé Gutiérrez I Corintios 3, 1-9: “Nosotros somos colaboradores de Dios, y ustedes, campo de Dios y construcción de Dios” Salmo 32: “Dichoso el pueblo escogido por Dios” San Lucas 4, 38-44: “También a los otros pueblos tengo que anunciarles el Reino de Dios, pues para eso he venido” Jesús empieza a manifestarse cercano a las multitudes y las multitudes lo escuchan, lo buscan y se sorprenden de su poder y autoridad. Jesús sana a los enfermos, expulsa a los demonios, hace oración, enseña y no se limita al círculo que le imponen ni sus familiares ni las costumbres de su pueblo. Todas sus acciones llevan la finalidad de proclamar la Buena Nueva, el Evangelio, que es el anuncio gozoso para todos los hombres, de la presencia de Dios en medio de su pueblo. Y su presencia genera una forma diferente de entender la vida, de relacionarse, de enfrentar la enfermedad, la injusticia y el dolor. Al anunciar el Reino de Dios, Jesús no viene simplemente a decirnos que tendremos que vivir en justicia, que debe reinar la paz, que debemos salvaguardar la creación, Jesús anuncia sobre todo a Dios su Padre, a un Dios vivo que actúa en el mundo y en la historia, y que ahora está actuando. Las formas concretas de anunciarlo son la curación, aun de los más cercanos como la suegra de Pedro, la sanación de todos los enfermos que le llevan, la respuesta a todas las solicitudes de las personas, su oración y un impulso irresistible de anunciar este Reino de Dios a todos los pueblos. Hoy sus discípulos debemos retomar este anuncio y también nosotros debemos hacer presente en nuestros tiempos y lugares a nuestro Padre Dios que vive y camina con nosotros. La construcción del Reino es hacer presente a nuestro Padre y dar posibilidad de vivir con la dignidad de hijos a todos los hombres. La cercanía del Reino y la proclamación que hace del Reino, nos dejan entrever que Él mismo hace presente el Reino a través de su persona y de su actividad, Dios ha entrado en la historia de la humanidad de una forma completamente nueva. Acerquémonos a Jesús, contemplémoslo en toda su actividad y dejemos cuestionar cómo estamos nosotros viviendo este Reino, cuáles son nuestras prioridades, qué actividad nos lleva a hacer viva en medio de nosotros esta presencia actuante de Dios.
  • Santo Evangelio Diario 1 de septiembre Mons Enrique Diaz Diaz 01.09.2026 4мин
    1 Septiembre Nuestra Señora de los Remedios 1 Corintios 2, 10-16: “El hombre con su sola inteligencia no puede comprender las cosas del Espíritu de Dios. En cambio, el hombre espiritual puede juzgar correctamente todo” Salmo 144: “El Señor es justo y bondadoso” San Lucas 4, 31-37: “Sé que tú eres el Santo de Dios” “¿Por qué te metes con nosotros?” Son las palabras del endemoniado frente a Jesús de Nazaret. ¿No serán nuestras palabras también? En días pasados en un noticiero un comentarista afirmaba que no tenemos por qué dejar que Jesús juzgue nuestras instituciones y sea el árbitro de nuestras acciones. Que para él no importaba si fueran buenas o malas, que sólo le interesaba que estuvieran conforme a la ley. Quizás sea también la postura, abierta o implícita, de muchos de nosotros. Reconocemos la gran importancia de Jesús y su bondad, pero queremos dejarlo encerrado en las vitrinas de nuestras iglesias y en los pasillos de las sacristías, que no intervenga en nuestros asuntos y que no se tomen como criterio sus enseñanzas y su doctrina. En el pasaje que acabamos de escuchar, Cristo se presenta “metido” entre la gente, en su oración, en sus preocupaciones, en su enseñanza, pero además lo hace con autoridad y para colmo de males, expulsa un demonio. Quizás esto nos agradaría más porque siempre imaginamos al demonio como un personaje maléfico, horrible y que nos causa pavor. Pero si lo pensamos como el tentador, como el que provoca la división y la codicia, como el que sonríe porque hemos caído entre sus garras… quizás también nosotros le dijéramos a Jesús que por qué se mete con nosotros. La presencia de Jesús debe influir directamente en nuestra vida social, no quedarse en meras especulaciones. “La tarea evangelizadora implica y exige una promoción integral de cada ser humano... Por consiguiente, nadie puede exigirnos que releguemos la religión a la intimidad secreta de las personas, sin influencia alguna en la vida social y nacional... Todos los cristianos, también los Pastores, están llamados a preocuparse por la construcción de un mundo mejor...” Así que hoy dejemos que Cristo se acerque a nuestras vidas, que expulse los demonios de la ambición, de la codicia y del placer que se quieren adueñar de nuestros corazones. Dejemos que Cristo actúe en nuestras personas y después vayamos a construir ese mundo de justicia, de verdad y de amor.
  • Santo Evangelio Diario 31 de Agosto Mons Enrique Diaz Diaz 01.09.2026 4мин
    31 AgostoI Corintios 2, 1-5: “Les he anunciado a Cristo crucificado”Salmo 118: “¡Cuánto amor, Señor, hacer tu voluntad”San Lucas 4, 16-30: “Me ha enviado para llevar a los pobres la buena nueva – Nadie es profeta en su tierra”El pasaje de San Lucas resume la actividad de Jesús y nos lo dibuja de cuerpo entero, nos adentra en las líneas fundamentales de su mensaje: La Palabra, el Espíritu, la Buena Nueva, la pobreza, el camino y la liberación. El texto que acabamos de escuchar es un programa no sólo para Jesús sino para sus discípulos, para su Iglesia. Si queremos ser fieles al llamado tendremos que confrontarnos con estos criterios. Frente a un mundo desgarrado, sumido en guerras y pleitos, en ambiente de desigualdad y desequilibrio, Dios no se queda mirando desde lejos. Se acerca en su Hijo Jesús y le confía por medio de su Espíritu una misión de alegría, de esperanza y de liberación. Es la misión que Jesús día a día realizará en los campos y montañas, en los caseríos y en la ciudad: “proclamar el año de gracia del Señor”. Es texto base para que cada uno de nosotros también tomemos el camino. Dios se ha hecho rostro, pobreza y caricia en Jesús que se nos presenta en la sinagoga. Desde entonces el hombre no camina solo. Tiene esperanza, tiene senderos por donde encaminarse y estos son muy claros: dejarse llenar del Espíritu, conformar toda la vida a sus inspiraciones; y hacer muy clara la opción por los desheredados, por los ciegos, por los encarcelados y los pobres. Una evangelización sin el compromiso serio con el hermano queda trunca y es falsa. Que el criterio para saber si es auténtica nuestra evangelización serán las acciones concretas que realicemos frente al hermano. Cristo tuvo sus opositores al proclamarse cercano al necesitado. Hoy mismo, se nos recuerda que muchos no estuvieron de acuerdo con Él y trataron de despeñarlo. ¿Cuál será nuestra postura ante el Señor Jesús? ¡La misma que adoptemos frente al hermano desamparado! Ojalá nosotros no tratemos de deshacernos de Él, no lo queramos arrojar a la barranca, no demos la espalda a quien es nuestro hermano, porque en el hermano se encuentra Jesús.
  • Santo Evangelio Diario Domingo XXII Ordinario 30.08.2026 9мин
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