Podcast Catolicos en Camino

Podcast Catolicos en Camino

TonyduCast
Zemlja Meksiko
Jezik ES-MX
Epizode 155
Posljednja 03.10.2026

Este podcast es un proyecto sin fines de lucro con fines catequéticos. Todo el contenido se comparte con respeto y tiene fines espirituales y formativos. No sustituye acompañamiento pastoral ni profesional. En caso de reclamo, el material será retirado.

Epizode

  • Santo Evangelio Diario 2 de octubre Mons Enrique Diaz Diaz 03.10.2026 4min
    2 Octubre Santos Ángeles Custodios Job 38, 1. 12-21, 40,3-5: “¿Alguna vez en tu vida le has dado órdenes a la mañana o has llegado hasta donde nace el mar?” Salmo 138: “Condúcenos, Señor, por tus caminos” San Mateo 18, 1-5.10: “Sus ángeles en el cielo ven continuamente el rostro de mi Padre, que está en el cielo” Hoy celebramos una fiesta que nos ayuda a recordar el cuidado bondadoso que Dios tiene de todos los hombres: es la fiesta de los santos Ángeles Custodios. Todos recordamos las oraciones que hacíamos de niños a nuestro ángel de la guarda. Los evangelios hablan frecuentemente de los ángeles. En particular acabamos de escuchar esta afirmación de Jesús en defensa de los niños porque sus “ángeles ven continuamente el rostro de mi Padre”. En los ángeles encontramos personificada la providencia amorosa que Dios tiene de cada uno de nosotros. En los últimos tiempos se ha puesto de moda una devoción extraña a los ángeles. Se les mira y se les trata no como seres que dependen de Dios, sino como verdaderos talismanes, o seres que actúan independientes de Dios. Se les compra con oraciones y ritos extraños. Se tiene un ángel para cada necesidad. Así lo que era una devoción que nos acercaba al verdadero Dios y nos recordaba sus virtudes, hoy se ha tornado en un alejamiento de Dios y en un culto que no lleva al amor y al entendimiento de los hermanos, sino a una especie de idolatría. Hoy debemos retornar a la verdadera devoción que nos lleva a sentir y a vivir el verdadero cuidado que Dios tiene de nosotros. No podemos tener fe en unos seres como si fueran amuletos para evitar los males y las enfermedades, para cambiar a nuestro arbitrio la libertad y el destino de los hombres. La devoción a los Santos Ángeles de la Guarda nos llevará a una verdadera confianza en el Dios que nos acompaña diariamente en nuestro caminar, que guía nuestros pasos y que nos pide que asumamos con responsabilidad el cuidado de nuestro mundo. En particular el texto de hoy nos insiste en esa dignidad y aprecio que debemos tener por el cuidado de los niños que en nuestro mundo se ven tan amenazados en todos los sentidos. Desde la pornografía y la trata de niños y niñas, hasta su educación, diaria responsabilidad que los padres han dejado en manos ajenas. Que nuestra oración nos lleve a un verdadero compromiso y cuidado de los pequeños. Nuestra oración al Ángel de la guarda despierte en nosotros el reconocimiento al Dios que nos ama y no cuida.
  • Santo Evangelio Diario 1 de octubre Mons Enrique Diaz Diaz 03.10.2026 4min
    1 Octubre Santa Teresa del Niño Jesús Job: “Yo sé que mi Redentor vive” Salmo 26: “No me abandones, Dios mío” San Lucas 10,1-12: “Su deseo de paz, se cumplirá” Escuchar la Palabra de Dios y meditarla en el corazón es la fuente viva para cada uno de los discípulos de Jesús. No podemos vivir sin la Palabra. Tanto la lectura del libro de Job como el envío que leemos en el pasaje de San Lucas dan gran importancia al mensaje del Señor y a la necesidad de vivir confiados en su Palabra. Job, a pesar de todas sus dificultades y problemas, a pesar de los ataques de sus más cercanos, confía más en la Palabra del Señor y exclama fuertemente: “Yo sé bien que mi defensor vive y que al final se levantará a favor del humillado”. Es la seguridad en la palabra del Señor. Mientras que en el evangelio los discípulos son enviados a preparar el camino al Señor, a anunciar la cercanía del Reino. Con todas las condiciones que les impone Jesús para hacer creíble su testimonio: ir de dos en dos (es decir en comunidad), con la confianza en la Palabra del Señor (no llevar nada de ataduras), ofreciendo a todas las gentes el don de la paz y la salud. La misión de anunciar el Reino es una tarea de todos y hoy todos los cristianos debemos incrementar el acercamiento a la Palabra de Dios para después poder anunciarla. Cuando dejamos que la Palabra penetre en nuestros corazones, transforma nuestras vidas y nuestras estructuras. La dificultad estriba en que a veces nos acercamos a la Escritura no para escucharla sino para utilizarla, no para dejarnos tocar, sino para trastocar su significado. Santa Teresita se entregó enamorada a escuchar y vivir esa Palabra. Abramos nuestro corazón a la Palabra de Dios que ella nos transformará, iluminará y dará nueva vida. Escuchemos el reclamo que hacía San Jerónimo: “Ignorar las Escrituras es ignorar a Jesucristo”
  • EL PADRE VICENTE, DIARIO DE UN CURA DE BARRIO 37 ._Ayer y Hoy 01.10.2026 20min
    El Padre Vicente, diario de un cura de barrioCapitulo 36 A las Nueve en la CasaEl Padre Vicente describe sus experiencias cotidianas y las cuenta a los oyentes. Por las páginas de su diario desfila una inmensa gama de personajes, con sus problemas, sus preguntas y sus esperanzas. En cualquier barrio, en cualquier parroquia, viven hombres y mujeres como éstos y se desarrollan situaciones semejantes.La fe cristiana con la que el Padre Vicente las mira y las resuelve ofrece pistas de discusión y reflexión. Autor: Mario Kaplún.SERPAL 01/05/1972 ©®SÍGUEME EN MIS CANALES Y REDESRadialistas.net · ¡Copylove! Licencia Creative Commons BY-SA · Usamos WordPress + Kadence
  • EL PADRE VICENTE, DIARIO DE UN CURA DE BARRIO 36._A las Nueve en la Casa 01.10.2026 21min
    El Padre Vicente, diario de un cura de barrioCapitulo 36 A las Nueve en la CasaEl Padre Vicente describe sus experiencias cotidianas y las cuenta a los oyentes. Por las páginas de su diario desfila una inmensa gama de personajes, con sus problemas, sus preguntas y sus esperanzas. En cualquier barrio, en cualquier parroquia, viven hombres y mujeres como éstos y se desarrollan situaciones semejantes.La fe cristiana con la que el Padre Vicente las mira y las resuelve ofrece pistas de discusión y reflexión. Autor: Mario Kaplún.SERPAL 01/05/1972 ©®SÍGUEME EN MIS CANALES Y REDESRadialistas.net · ¡Copylove! Licencia Creative Commons BY-SA · Usamos WordPress + KadenceEl Padre Vicente, diario de un cura de barrioCapitulo 36 A las Nueve en la CasaEl Padre Vicente describe sus experiencias cotidianas y las cuenta a los oyentes. Por las páginas de su diario desfila una inmensa gama de personajes, con sus problemas, sus preguntas y sus esperanzas. En cualquier barrio, en cualquier parroquia, viven hombres y mujeres como éstos y se desarrollan situaciones semejantes.La fe cristiana con la que el Padre Vicente las mira y las resuelve ofrece pistas de discusión y reflexión. Autor: Mario Kaplún.SERPAL 01/05/1972 ©®SÍGUEME EN MIS CANALES Y REDESRadialistas.net · ¡Copylove! Licencia Creative Commons BY-SA · Usamos WordPress + Kadence
  • El PADRE VICENTE, DIARIO DE UN CURA DE BARRIO 35._El Casamiento de Tony 01.10.2026 20min
    El Padre Vicente, diario de un cura de barrioCapitulo 35 El Casamiento de TonyEl Padre Vicente describe sus experiencias cotidianas y las cuenta a los oyentes. Por las páginas de su diario desfila una inmensa gama de personajes, con sus problemas, sus preguntas y sus esperanzas. En cualquier barrio, en cualquier parroquia, viven hombres y mujeres como éstos y se desarrollan situaciones semejantes.La fe cristiana con la que el Padre Vicente las mira y las resuelve ofrece pistas de discusión y reflexión. Autor: Mario Kaplún.SERPAL 01/05/1972 ©®Radialistas.net · ¡Copylove! Licencia Creative Commons BY-SA · Usamos WordPress + Kadence
  • Santo Evangelio Diario 30 de septiembre Mons Enrique Diaz Diaz 01.10.2026 4min
    30 Septiembre San Jerónimo Job 9, 1-12. 14-16: “El hombre no puede hacer triunfar su causa frente a Dios” Salmo 87: “Señor, que llegue hasta ti mi súplica” San Lucas 9, 57-62: “Te seguiré a dondequiera que vayas” ¿Cuántas personas quisieron seguir a Jesús? San Lucas nos muestra un breve repertorio de lo que seguramente sucedería en torno a Jesús. Al mirar sus milagros, al escuchar sus enseñanzas, al contemplar a este Jesús que se manifiesta misericordioso y compasivo, seguramente no faltaría quien se entusiasmara por querer seguirlo. Pero Jesús es muy claro y no “endulza” la realidad para quien está dispuesto a seguirlo. Tres condiciones aparecen como básicas detrás de estos sencillos relatos. La primera es el desprendimiento. Quizás muchos subyugados por lo espectacular de los milagros están dispuestos a seguir a un Mesías que les solucionará todos sus problemas económicos y materiales, amén de conseguir un poco de fama en esta empresa. Jesús no tiene donde reclinar la cabeza y su reino no se basa en las promesas materiales. Desapego del corazón y coherencia en el seguimiento exige a quien lo quiera acompañar. En la segunda narración podemos percibir el ofrecimiento de Jesús de formar una nueva familia. No es que Jesús rechace los lazos familiares, pero estos lazos no deben atar a un pensamiento y a un actuar anquilosado en la antigua ley. De ninguna forma está exigiendo Jesús un rechazo o abandono de la familia, pero si propone una libertad y una nueva relación con su nueva familia nacida de la escucha y cumplimiento de la palabra. Finalmente también propone una decisión firme y sin vacilar. No se puede volver la mirada hacia atrás. Es muy común entre nosotros encontrar personas entusiasmadas por el Evangelio, que abren el corazón y deciden entregarse a vivirlo en plenitud. Pero con frecuencia vamos uniendo a esta decisión una mezcla de intereses materiales que van oscureciendo nuestra decisión. Al confrontarnos con nuevos criterios tanto en las relaciones familiares como en la coherencia entre la vida y la fe, nos vemos tentados a abandonar nuestra decisión. No son pocas las veces que se hace una especie de acoplamiento y se reduce la radicalidad del Evangelio para acomodarlo a los propios intereses y cadenas que nos atan. Seguir a Jesús es exigente en aquellos tiempos y también hoy. Comparta un compromiso serio de vivir al estilo de Jesús, dejando los valores que propone la sociedad, asumiendo una nueva familia que se abre a todos los hombres y sosteniéndose coherentes en la vida con la opción que hemos elegido.
  • Santo Evangelio Diario 29 de septiembre Mons Enrique Diaz Diaz 30.09.2026 4min
    29 Septiembre Santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael Apocalipsis 12,7-12: “Miguel y sus ángeles pelearon contra al dragón” Salmo 137: “Te cantaremos, Señor, delante de tus ángeles” San Juan 1,47-51: “Verán a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre” Hoy es la fiesta de los Santos Arcángeles. La protección y el cuidado que Dios tiene de los hombres, es manifestado en la Biblia con frecuencia a través de sus “enviados”, que es lo que significa la palabra “ángel”. Los tres arcángeles que hoy celebramos y recordamos tienen nombres que nos indican una misión pero que al mismo tiempo nos manifiestan una característica de Dios. San Miguel aparece varias veces en la Biblia como protector del pueblo elegido y en una lucha contra el demonio (Ap 12,7) pero en el significado de su nombre viene a dejarnos muy en claro el primer acto que debe todo hombre tener en relación con Dios. No puede ni debe usurpar el lugar de Dios ningún bien material, ninguna ambición, ningún poder. Por eso San Miguel en su nombre nos recuerda: “¿Quién como Dios?”. El arcángel Gabriel aparece varias veces también en la Sagrada Escritura como el enviado a anunciar buenas nuevas desde el tiempo del profeta Daniel y después presentándose directamente a la Virgen María. La Buena Nueva nos recuerda que estamos en las manos de Dios y Gabriel significa “fortaleza de Dios”. Rafael aparece en el libro de Tobías como acompañante, consejero y portador de salvación. Su nombre significa: “Medicina de Dios”, o bien “Dios ha sanado”. Así los Arcángeles, lejos de oscurecer la relación con Dios, nos vienen a manifestar esta relación tan estrecha que el hombre debe tener con su creador. Retomemos cada uno de sus nombres y de sus actitudes. Luchemos contra todo pecado fiados no en nuestra fuerzas, sino en la certeza que “no hay nadie como Dios”. En los ambientes hostiles y difíciles, cuando haya caídas y fracasos, levantemos el rostro y recordemos que “Dios es nuestra fortaleza”. Y en nuestro camino, en las debilidades y tropiezos, llegue hasta nosotros la certeza que es Dios nuestra medicina y remedio, que es quien nos acompaña y alienta en el camino. Dios a través de sus Arcángeles, se nos manifiesta cercano a cada uno de nosotros.
  • Santo Evangelio Diario 28 de septiembre Mons Enrique Diaz Diaz 29.09.2026 4min
    28 Septiembre San Wenceslao Santos Lorenzo Ruiz y compañeros Job 1, 6-22: “El Señor me lo dio, el Señor me lo quitó: ¡Bendito sea el nombre del Señor!” Salmo 16: “Señor, escucha nuestra súplica” San Lucas 9, 46-50: “El más pequeño entre todos ustedes, ése es el más grande” La Palabra de Dios siempre es actual y viene a responder a nuestras necesidades e inquietudes. Nunca como ahora nos hemos cuestionado sobre el mal y la injusticia, nunca como ahora nos hemos rebelado y gritado que no es posible tanta maldad. Las preguntas se las hacemos al mismo Señor. Y hoy su palabra inicia una reflexión que no terminará solamente en este pequeño libro de Job, sino que nos lanza a buscar una forma de vivir y afrontar el mal en la misma dinámica que usó Jesús. Es pequeño pero muy bello el libro de Job que hoy iniciamos en la primera lectura. Con imágenes personificadas de Dios y del demonio, nos centra en el problema de la fidelidad a Dios y del mal en medio de los hombres. Tentado por el demonio, la primera respuesta de Job ya es digna de nuestra admiración: “El Señor me lo dio, el Señor me lo quitó: ¡Bendito sea el nombre del Señor!” Es una verdad que no agradecemos a Dios todo lo que nos ha dado y que después reclamamos lo que nos falta porque creemos injusto. La primera actitud es sabernos en manos de Dios que nos ama. Los siguientes días iremos retomando otra parte de este mismo libro que nos ayudarán a continuar en esta reflexión. Pero este mismo día el pasaje del evangelio aborda dos temas que nos agobian y nos limitan en muchos sentidos: el pleito por saber quien es mejor y la división y discriminación entre grupos que se agreden, que se descalifican y se desconocen. La respuesta de Jesús está basada en el mensaje que Él vive y que nos comunica: ¿Si todos somos hermanos por qué luchar por los primeros lugares? Entre hermanos el más pequeño es el más grande. Y en cuanto a las discriminaciones nos advierte que lo importante es optar por la construcción del Reino y que no importa de quien venga la solución. Todo lo contrario a lo que a veces hacemos nosotros: negamos la validez de una propuesta solamente para atacar a quien piensa diferente de nosotros. También rechazamos soluciones porque provienen de grupos distintos. No buscamos el bien de la comunidad. Estas cuestiones tan importantes en nuestra vida conviene que hoy las examinemos a la luz de los criterios de Jesús.
  • Santo Evangelio Mateo 21, 28-32  XXVI Domingo del Tiempo ordinario Padre Antonio Pavia 27.09.2026 56min
    Lectura del santo evangelio según san Mateo 21, 28-32  XXVI Domingo del Tiempo ordinario Parábola de los dos hijos28 «Pero ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Llegándose al primero, le dijo: “Hijo, vete hoy a trabajar en la viña.”29 Y él respondió: “No quiero”, pero después se arrepintió y fue.30 Llegándose al segundo, le dijo lo mismo. Y él respondió: “Voy, Señor”, y no fue.31 ¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre?» -«El primero» - le dicen. Díceles Jesús: «En verdad os digo que los publicanos y las rameras llegan antes que vosotros al Reino de Dios.32 Porque vino Juan a vosotros por camino de justicia, y no creísteis en él, mientras que los publicanos y las rameras creyeron en él. Y vosotros, ni viéndolo, os arrepentisteis después, para creer en él.​Reflexión: Tu Amor vale más que mi vidaEl Evangelio de hoy nos dice que un padre propuso a sus dos hijos ir a trabajar a su viña. El primero le dice que no le interesa, pero recapacita y va. El segundo le dice que va, pero al final no aparece. Este es el típico cantamañanas, esta dispuesto a "hacer cosas" que quiere por Dios, pero de hacer la voluntad De Dios, nada. Este es el problema de los que dicen que creen en Dios pero que pasan del Evangelio de su Hijo. Pasan porque no creen por ejemplo en palabras como:" El que pierda su vida por mí y por el Evangelio, la ganará" Mc 8,35. Su problema es que no considera fiable el Evangelio y por tanto tampoco a Dios. ​(P. Antonio Pavía)comunidadmariamadreapostoles.com
  • Santo Evangelio Diario 27 de septiembre Mons Enrique Diaz Diaz 27.09.2026 9min
    XXVI Domingo Ordinario Ezequiel 18, 25-28: “Cuando el pecador se convierte, salva su vida” Salmo 24: “Descúbrenos, Señor, tus caminos” Filipenses 2, 1-11: “Tengan los mismos sentimientos de Cristo Jesús” San Mateo 21, 28-32: “El segundo hijo se arrepintió y fue.- Los publicanos y las prostitutas se les han adelantado en el Reino de Dios” Hoy el Señor no nos pide discursos perfectos. Nos mira a los ojos y nos pregunta con sencillez si estamos haciendo las cosas o sólo las decimos. Jesús es muy directo con los fariseos de su época, y hoy lo es con nosotros. Sabemos muy bien que del dicho al hecho hay mucho trecho. ¿Cuántas veces decimos que amamos a Dios, que somos buenos católicos, pero en casa nos tratamos mal, hay pleitos entre hermanos y vecinos? ¿Cuántas veces prometemos cambiar en el altar el domingo, pero el lunes se nos olvida la honradez en el trabajo, la paciencia con el vecino o nuestra coherencia con la justicia? Jesús exige una clara y contundente decisión frente al Reino de Dios, una determinación que no quede en palabras bonitas pero huecas, sino que se traduzca en hechos concretos y tangibles. Es cierto que en un primer momento parece dirigir un claro reproche al pueblo de Israel porque aparentemente han dicho a Dios que sí, que es su único Dios, que cumplirán todos sus mandamientos, que le serán fieles; pero después han tergiversado sus mandamientos, los han acomodado a su propio gusto y se muestran tan felices como si de verdad los estuvieran cumpliendo. Pero también se dirige a nosotros y nos pone el mismo ejemplo para que caigamos en cuenta que primero decimos sí y después actuamos como nos da la gana. ¿No es cierto que nos decimos cristianos, pero actuamos conforme a los valores del mundo? ¿No es cierto que los juramentos y las profesiones de fe se han convertido en palabras huecas que no nos llevan al compromiso? La fe en Dios no es un dubitativo “yo creo”, en el sentido mexicano de “no estoy seguro”, sino una firme y radical profesión de fe en un Padre que nos ama y que nos compromete a vivir como hermanos. Ya San Pablo les reclama a los cristianos de Filipos su manera contradictoria de vivir porque dicen profesar una fe y después actúan con rivalidades, presunciones y envidias que destruyen la comunidad. El modelo más elocuente es el mismo Jesús y les pide que tengan sus mismos sentimientos. Él no fue primero sí y después no. Asumió las consecuencias de un amor radical que lo lleva a despojarse de su condición divina, tomar la condición de siervo y hacerse semejante a nosotros al grado de morir en la cruz. Son consecuencias de una palabra dada, de una Palabra que se hace carne por amor, de una Palabra que se hace servicio y que, por lo mismo, con su Resurrección, da nueva vida. Los mexicanos nos caracterizamos por tener un facilísimo sí, que después no implica ningún compromiso. Gritamos y alabamos a la Virgen de Guadalupe, hacemos peregrinaciones y entonamos vivas a Cristo Rey, pero después pisoteamos los valores del Reino, nos mostramos intransigentes con el prójimo, rechazamos el perdón y no dudamos en herir, en humillar y en despreciar. Somos indiferentes a los valores del Evangelio e incluso nos vemos inducidos a comportamientos contrarios a la visión cristiana. Aun confesándonos católicos, vivimos de hecho alejados de la fe, abandonando las prácticas religiosas, mintiendo y cometiendo injusticias y perdiendo progresivamente la propia identidad de creyentes, con graves consecuencias morales, espirituales y sociales. Hay bastantes cristianos que terminan por instalarse cómodamente en una fe aparente, sin que su vida se vea afectada en lo más mínimo por su relación con Dios. Nuestra respuesta al amor de Dios nos debe llevar a un sí, sostenido y constante, que nos permita soñar metas que siempre habíamos creído inalcanzables y construir una nueva sociedad. La fe es para vivirla, y debe informar las cosas hermos
  • Santo Evangelio Diario 26 de Septiembre Mons Enrique Diaz Diaz 27.09.2026 4min
    26 Septiembre Santos Cosme y Damián Eclesiastés 11, 9-12, 8: “Acuérdate de tu creador en tus años jóvenes, antes de que el polvo vuelva a la tierra y el espíritu vuelva Dios” Salmo 89: “Tú eres, Señor, nuestro refugio” San Lucas 9, 43b-45: “El Hijo del hombre va a ser entregado.- Tenían miedo preguntarle acerca de este asunto” Es curioso que los discípulos tan cercanos a Jesús, que han visto todos sus signos, que se atreven a confesarlo como el Mesías y que admiran sus prodigios, cuando Él les habla de la cruz, en sus muy diferentes formas, como lo hace en el pasaje de este día anunciando que “va a ser entregado”, ellos no se atreven a ir más a fondo. ¿Miedo al compromiso? ¿Posible desilusión frente a las expectativas que albergaban internamente? No lo sé, pero a nosotros nos puede pasar igual. Hay personas que cuando han tenido un grave problema o una caída muy fuerte, no se atreven a hacer oración por temor a lo que el Señor pueda pedirles. Otras veces hacemos la oración pero “un poco por encimita”, hablando mucho nosotros, pero no dejando que el Señor nos cuestione sobre nuestra manera de actuar. A veces ponemos en la boca de Jesús palabras que nosotros quisiéramos escuchar para justificar nuestras acciones… casi siempre evitando un compromiso más serio, el desprendimiento de algo, o la aceptación de la cruz. Quisiéramos hacernos una religión y unas normas a nuestro modo e incluso hacemos decir a la Biblia lo que nosotros queremos, manipulamos la Escritura. Imaginemos la escena en nuestro tiempo. Acerquémonos como uno más de los discípulos y escuchemos atentamente las palabras de Jesús: “El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres”. ¿Qué nos hace sentir y qué nos hace pensar? ¿En qué nos compromete que Jesús sea juzgado, vilipendiado y despreciado por los hombres? ¿Nos hace dudar de nuestro compromiso de seguirlo? ¿Por qué entonces callamos y nos turbamos cuando sucede diariamente en los ambientes donde nos movemos? ¿Dudamos de Jesús tan sólo porque nos anuncia sufrimientos? No guardemos silencio y no temamos preguntar. Escuchemos sus palabras, oigamos sus argumentos y pensemos si estamos dispuestos a aceptar la cruz.
  • Santo Evangelio Diario 25 de septiembre Mons Enrique Diaz Diaz 26.09.2026 4min
    25 Septiembre Eclesiastés 3, 1-11: “Hay un tiempo para cada cosa” Salmo 143: “Bendito sea el Señor, mi fortaleza” San Lucas 9, 18-22: “Tú eres el Mesías de Dios. Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho” Si ayer nos cuestionábamos sobre la verdadera identidad de Jesús a partir de las preocupaciones que manifestaba Herodes al contemplar la actuación de la que todo mundo hablaba, hoy la pregunta llega de una manera más personal y cercana a cada uno de los discípulos hecha por el mismo Jesús: “¿Quién dice la gente que soy yo?” Ya ha realizado milagros, ya ha pronunciado su palabra, ya ha discutido con los escribas y fariseos y quiere descubrir qué ha quedado en el corazón de cada uno de sus discípulos. Las respuestas, al igual que las formulaba Herodes, son positivas en cierto sentido porque lo comparan con Juan el Bautista, con Elías o con alguno de los antiguos profetas… pero ninguna revela lo que realmente es Jesús. Es mucho más que un profeta o alguien que bautiza invitando al arrepentimiento. Por eso nuevamente Jesús hace su pregunta y de una manera muy personal: “¿Ustedes quién dicen que soy yo?” El discípulo no puede esconderse en el anonimato de la masa y tiene que dar una respuesta personal. Pedro, siempre impetuoso y espontáneo, es quien presenta su respuesta: “El Mesías de Dios”, que ya es mucho más de lo que por ahí decían. Representaba todos los anhelos de un pueblo, las expectativas de liberación y salvación, la reivindicación de quienes estaban sometidos al pueblo romano. Pero Jesús no deja que su misión se limite y va mucho más allá de lo que pensaban sus discípulos: anuncia que la salvación y la redención tienen el camino de la cruz y la resurrección. Esto no lo alcanzan a comprender sus discípulos sino hasta contemplar a Cristo resucitado. La cruz no entraba en los planes de ninguno de sus seguidores. Hoy la misma pregunta y las mismas precisiones nos hace Jesús a cada uno de nosotros. No podemos escudarnos en lo que piensa la gente o en lo que opinan los demás. No podemos poner excusas en las fallas o en los triunfos de los otros. Cristo insiste: “Y tú, ¿Quién dices que soy yo?” ¿Qué le respondemos a Jesús?
  • Santo Evangelio Diario 24 de septiembre Mons Enrique Diaz Diaz 24.09.2026 4min
    24 Septiembre Nuestra Señora de la Merced Eclesiastés 1, 2-11: “No hay nada nuevo bajo el sol” Salmo 89: “Tú eres, Señor, nuestro refugio” San Lucas 9, 7-9: “A Juan yo lo mandé decapitar. ¿Quién es entonces éste de quien oigo semejantes cosas? San Lucas poco a poco va mostrándonos en su Evangelio el camino que debe seguir todo discípulo. Después de presentarnos a Jesús enviando a los Doce a predicar el Reino, nos describe las expectativas que va suscitando el mismo Jesús. Herodes se ha enterado de sus actividades y “tenía curiosidad por ver a Jesús”. La pregunta fundamental que se hace es: “¿Quién será éste del que oigo semejantes cosas?”. Ya había mandado decapitar a Juan el Bautista porque estorbaba su manera de vivir y ahora surge un nuevo profeta que no logra clasificar. ¿Es temor a que mine con su predicación su fama y su poder? ¿Es deseo de escuchar lo que afirman está predicando y que despierta el fervor de las multitudes? No logra colocarlo ni entre los profetas ni como un Bautista resucitado, pero le causa curiosidad. ¿Quién es Jesús? Es la pregunta fundamental que todos nos debemos hacer no como mera curiosidad, sino como un verdadero interés por descubrir sus palabras, sus acciones, su misión en medio de nosotros. No debemos tener miedo a que nos reste fama, libertad o poder. Sus palabras nos traerán la verdadera libertad, nos ayudarán a encontrar el verdadero tesoro y nos darán la salvación. Pero necesitamos acercarnos a Jesús personalmente, sentir su contacto, descubrir su manera de ser y de actuar. No podemos quedarnos sólo con lo que dicen los demás, necesitamos entrar a experimentar vivamente su presencia en medio de nosotros. ¿Quién es para ti Jesús? ¿Cómo lo has conocido y cuáles son las palabras que más te impactan? ¿En qué forma ha influido en tu vida? Frente a Jesús no se puede pasar indiferente, tiene que optarse por seguirlo o por dejar a un lado la verdadera vida y seguir hundidos en la oscuridad. La pregunta que se hace Herodes nos la debemos hacer cada uno de nosotros, no como mera curiosidad, sino con el deseo de conocerlo para poder seguirlo y servirlo. Que este día tengas la oportunidad de conocer, de encontrarte y de sentir el amor de Jesús.
  • Evangelio Diario 23 de septiembre Mons Enrique Diaz Diaz 24.09.2026 4min
    23 septiembre San Pio de Pietrelcina Proverbios 30, 5-9: “No me des riqueza ni pobreza, dame solamente lo necesario para vivir” Salmo 118: “Condúceme, Señor, por tus caminos” San Lucas 9, 1-6: “Los envío a predicar el Reino de Dios y a curar a los enfermos” En días pasados me preguntaba un grupo de periodistas si en nuestros días habría hombres y mujeres como los que iniciaron nuestra independencia, sobre todo porque parece que las noticias cada día se empeñan en presentarnos a maleantes, narcotraficantes, ladrones y pervertidos. Sin dudar un momento, porque así estoy convencido, les aseguré que hay en medio de nosotros quienes luchan honradamente por una patria mejor, quienes buscan una verdadera justicia y quienes están dispuestos al servicio y a buscar vida para todos. Hoy al encontrar el pasaje del envío de los apóstoles reafirmo mi convicción de que hay personas que están en este camino y que el mandato de Jesús se hace actual aquí y ahora. Hay personas que se toman en serio las recomendaciones de Jesús y buscan expulsar toda clase de demonios y curar todas las enfermedades. Llevar el evangelio hoy implica estar comprometido con la tarea de cada día expulsar todo mal, que es lo que llamamos demonio. No esperemos encontrar manifestaciones demoníacas, ni busquemos exorcismos, sino quitar de en medio de nosotros todo lo que es injusticia, corrupción y mentira. También hoy a nosotros nos envía el Señor a anunciar el Reino con todo lo que esto implica y estoy seguro que encontrará discípulos dispuestos a cumplir su mandamiento. El Reino implica una realización plena e integral tanto de las personas como de la comunidad, en estrecha relación con Dios. Las condiciones que hoy nos recuerda San Lucas tienen un profundo significado porque implica que más allá de los bienes materiales debemos poner nuestra confianza, toda nuestra confianza, sólo en Dios. No se construye poniendo la primacía en los bienes materiales, sino en el valor de la persona en sí, por ser hijos de Dios llamados a construir su Reino. ¿Verdad que hay personas dispuestas a vivir como lo dice Jesús? ¿Tú estás dispuesto a cumplir su voluntad? Descubramos esos brotes de esperanza y esos esfuerzos leales por construir un mundo mejor. Unamos nuestros esfuerzos porque contamos con la presencia de Jesús en medio de nosotros. También nosotros pongámonos en camino y vayamos a llevar Buena Nueva a quienes padecen y sufren.
  • Santo Evangelio Diario 22de SEPTIEMBRE Mons Enrique Diaz Diaz 22.09.2026 4min
    22 Septiembre Santos Cristóbal, Antonio y Juan, mártires Proverbios 21, 1-6. 10-13: “A quien cierra sus oídos al pobre, nadie le responderá” Salmo 118: “Enséñame, Señor, a cumplir tu voluntad” San Lucas 8, 19-21: “Mi madre y mis hermanos son aquellos que escuchan la Palabra de Dios y la ponen en práctica” No se puede entender este texto, que acabamos de leer, como si Jesús despreciara o condenara a la familia, ni siquiera como si no la tuviera en cuenta o que estas sentencias manifestaran poco aprecio hacia su madre María. Podemos descubrir en estas palabras de Jesús su empeño por crear la nueva familia de Dios no basada ni en la carne ni en la sangre, sino en la palabra, y podríamos decir en la Palabra (con mayúscula) ya que quien escucha esta Palabra y la pone en su corazón, encontrará nuevos hermanos y nueva familia. Sólo el Señor Jesús tiene palabras de vida eterna capaces de crear nuevas relaciones, nuevos lazos y una alegría nueva. La relación entre la Palabra de Dios y esta nueva familia, la alegría y el servicio, se manifiesta claramente en María. Vienen a nosotros las palabras de Isabel: “Dichosa tú que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá”. María es dichosa porque tiene fe, porque ha creído, y en esta fe ha acogido en el propio seno al Verbo de Dios para entregarlo al mundo. Jesús se encarna porque ha habido una mujer sencilla que ha creído la palabra y le ha permitido anidar en su vientre. Las palabras de este pasaje dan a María una nueva alabanza, no sólo en la elección para ser madre, sino en su escucha y aceptación de la Palabra. Jesús, así, muestra la verdadera grandeza de María, abriendo también para nosotros la posibilidad de esta nueva familia y nueva relación que nace de la acogida y la puesta en práctica de la palabra. Nuestra relación personal y comunitaria con Dios depende del aumento de nuestra familiaridad con la Palabra Divina. Gracias a Dios, en los últimos tiempos se ha dado una relevancia especial a la Palabra de Dios, pero para muchos cristianos queda en el olvido, como algo ya sabido… sin embargo la Palabra es dinámica y cada día trae algo nuevo a nuestros oídos y a nuestra vida. La misma Palabra ofrece nuevas fuentes de reflexión, de consuelo y de esperanza. Es necesario que cada uno de nosotros busque esos espacios propios para escuchar la Palabra en pequeños grupos, en las celebraciones, en los estudios y en la oración personal. Un cristiano sin la palabra de Dios es un árbol seco que no puede dar fruto y amenaza con desplomarse. Escuchemos la Palabra para tener la vida de la nueva familia.
  • Santo Evangelio Diario 21 de septiembre Mons Enrique Diaz Diaz 21.09.2026 4min
    21 septiembre San Mateo Apóstol y evangelistaEfesios 4,1-7.11-13: “Él fue quien concedió a unos ser apóstoles y otros, evangelizadores”Salmo 18: “El mensaje del Señor resuena en toda la tierra”San Mateo 9,9-13: “Sígueme. Él se levantó y lo siguió” Aunque los evangelios recorrieron un largo camino antes de ser escritos, nos quedan imágenes muy bellas que parecen tomadas de primera mano. El precioso pasaje que hoy nos ofrece San Mateo sintetiza las características que encierra su llamado y que pueden ser del llamado de toda persona. Mateo es un recaudador de impuestos. Los recaudadores de impuestos gozaban de no muy buena fama entre los israelitas, eran vistos como aliados de un gobierno opresor, mientras ellos con frecuencia aprovechaban la situación para enriquecerse. Por eso los consideraban pecadores, traidores e impuros. Y precisamente a él es a quien llama Jesús para que forme parte de sus más cercanos discípulos, aunque le genere las críticas y desprecio de los fariseos y escribas. Es la iniciativa de Jesús para ir en busca de los despreciados y tenidos en menos. Mateo está dispuesto a seguir a Jesús y vaya que para él no sería fácil. Cuando se tiene una posición y unas propiedades, el seguimiento se torna más difícil. Pero Mateo con su ejemplo nos enseña las condiciones y consecuencias que trae el seguimiento de Jesús. Finalmente lo encontramos junto a otros pecadores y publicanos comiendo con Jesús como una señal del banquete al que todos somos invitados. La vocación de Mateo es el paradigma de la vocación de todo cristiano. Hoy Jesús sigue pasando en torno a nuestras mesas y a nuestros negocios. Nos mira con misericordia y espera que dejemos todo lo que nos ata para que podamos participar y convivir en la mesa de la fraternidad. No podemos despreciar esa invitación que nos hace Jesús, no es un seguimiento opcional, es vital para cada uno de nosotros. Sintamos cómo Jesús pasa a nuestro lado, nos mira con amor y también nos dice: “Sígueme”. Dejemos nuestros negocios particulares y entusiasmémonos por el proyecto de Jesús. De su mano, con su cariño por nosotros pecadores, vayamos, como Mateo, a anunciar el Reino de los Cielos. 
  • Santo Evangelio Diario 20 de Septiembre Mons Enrique Diaz Diaz 20.09.2026 9min
    XXV  Domingo OrdinarioIsaías 55, 6-9: “Mis pensamientos no son los pensamientos de ustedes” Salmo 144: “Bendeciré al Señor eternamente”Filipenses 1, 20-24.27: “Para mí, la vida es Cristo y la muerte, una ganancia”San Mateo 20, 1-16: “¿Vas a tenerme rencor porque yo soy bueno?”Hoy la Palabra de Dios sacude nuestras estructuras humanas más profundas. Nos confronta con una realidad que muchas veces nos cuesta aceptar porque rompe nuestra lógica comercial del mérito y del esfuerzo egoísta. La parábola que acabamos de escuchar, los jornaleros de la viña, nos presenta a un Dios que no calcula como nosotros. El profeta Isaías ya nos lo advertía con absoluta claridad en la primera lectura: "Mis pensamientos no son los pensamientos de ustedes, sus caminos no son mis caminos, dice el Señor"¡Y qué bueno que sea así! Si los caminos de Dios fueran los nuestros, estaríamos perdidos bajo el peso de nuestra propia mezquindad.El ámbito del trabajo es un lugar donde prevalecen las injusticias porque le da más valor al capital y a las ganancias que a la dignidad y necesidades básicas de las personas. Los horarios, los salarios, nos comprueban que las personas pasan a ser meros números, engranes de una maquinaria de producción que solamente beneficia a unos cuantos y deja a la mayoría sobreviviendo. El desempleo no es sólo por falta de trabajo, por negligencia, o por incapacidad, es sobre todo por falta de oportunidades en un mundo injusto dominado por el dinero.El campo está igual: mucho trabajo, mucho riesgo para los campesinos y pocos beneficios cuando se obtiene la cosecha. Las ganancias quedan en acaparadores. La actual concentración de renta y riqueza se da principalmente por los mecanismos injustos del sistema financiero y una acumulación de bienes y servicios que ni es en pro del bien común, ni beneficia a todas las personas, ni produce una auténtica realización de la felicidad humana. Si a esto añadimos la grave corrupción en todos los niveles, la vinculación al flagelo del narcotráfico, de la trata de personas o del narco negocio, las “cuotas de seguridad”, se acaba destruyendo el tejido social y económico de las comunidades. Y esto tiene graves repercusiones en el desempleo, subempleo y situaciones dramáticas de necesidades personales, familiares y sociales. No es extraño, pues, que muchos jóvenes emigren en busca de mejores oportunidades dejando en abandono a las familias, o, en el peor de los casos, se vean atrapados en las redes de narcotráfico y grupos delictivos. Cuando es más importante la ganancia que las personas, siempre acaba perdiendo la humanidad. Frente a este mundo de injusticia y desempleo, viene Jesús a narrarnos su parábola. ¿Tiene algo que enseñarnos? Ya me imagino que si nosotros nos ponemos en el lugar de los primeros obreros que trabajaron todo el día y recibieron un pago igual que los que trabajaron sólo una hora, estaríamos renegando y criticando al patrón que nos presenta la narración. Pero hay una enseñanza más profunda, aun en el plano meramente laboral. El patrón no comete ninguna injusticia pues en el denario, pago justo convenido, se representa la cantidad necesaria para sobrevivir dignamente. Y es el derecho que todas las legislaciones prescriben: derecho a un salario que dé la posibilidad de alimentación digna, educación, salud y vivienda. Pero eso queda en letra muerta porque nos sometemos a las leyes de un capitalismo feroz. Cristo nos propone un verdadero cambio, donde todos los hermanos sean capaces de obtener su “denario”, es decir un salario justo y suficiente para que una familia lleve una vida con dignidad. La parábola tiene además otros sentidos. Está centrada en la instrucción de Jesús sobre la fraternidad cuyo cimiento fundamental es la acogida al débil.
  • Santo Evangelio Mateo 20, 1-16  XXIV Domingo del Tiempo ordinario catequesis Padre Antonio Pavia 20.09.2026 53min
    Lectura del santo evangelio según san Mateo 20, 1-16  XXIV Domingo del Tiempo ordinarioEn aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:«El reino de los cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña.Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo y les dijo:“Id también vosotros a mi viña y os pagaré lo debido».Ellos fueron.Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde, e hizo lo mismo.Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo:“Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?”.Le respondieron:“Nadie nos ha contratado”.Él les dijo:“Id también vosotros a mi viña».Cuando oscureció, el dueño dijo al capataz:“Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros”.Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Al recibirlo se pusieron a protestar contra el amo:“Estos últimos han trabajado solo una hora y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno”.Él replicó a uno de ellos:“Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?”.Así, los últimos serán primeros y los primeros, últimos».Reflexión : Saber estar con DiosJesús nos habla del propietario de una viña que sale una y otra vez buscando quien quiera trabajar en ella. El propietario representa a Jesús, que llama sin cesar a personas que quieran ser luz y sal para el mundo. El problema está en los que le dicen que sí  "aguantando el peso del día y del calor" a disgusto, el cumplir por el cumplir no sea que nos castigue. Estos trabajadores..que sí que los hay..nunca llegarán a ser discípulos de Jesús..se mueven entre el fanatismo y el avinagramiento.La paga del discípulo es la de estar con el Señor Jesús. Acontece entonces la Fiesta del alma.. el saber estar con Dios. Por supuesto, este es el mejor salario.(P. Antonio Pavía)comunidadmariamadreapostoles.comSUSCRÍBETE Escúchalo léelo meditalo y comparte https://linktr.ee/jastorm2076
  • Santo Evangelio Diario 19 de septiembre Mons Enrique Diaz Diaz 20.09.2026 4min
    19 Septiembre San José María de Yermo y Parres San Jenaro 1Corintios 15, 35-37. 42-49: “Se entierra un cuerpo corruptible y resucita incorruptible” Salmo 55: “Caminaré en presencia del Señor” San Lucas 8, 4-15: “Lo que cayó en tierra buena representa a los que escuchan la palabra, la conservan en un corazón bueno y bien dispuesto y dan fruto por su constancia” Señor, tus explicaciones de la parábola de la buena semilla hoy llegan hasta mi corazón y me hacen estremecer. ¿Cómo no temblar al saber que has tenido tan gran magnificencia que a pesar de ser yo un terreno de camino, donde todos pisan, donde todos pasan, donde los pájaros se llevan lo bueno, te arriesgas a sembrar tu palabra? El diablo, vestido de diversiones, fantasías, nuevos intereses, amenaza con llevarse hoy tu palabra, tu buena semilla. Mírame, rómpeme para que pueda penetrar tu palabra a lo profundo de mi corazón. Es cierto que otras ocasiones he escuchado tu palabra con mucha alegría, pero también es cierto que a la hora de la prueba no la he dejado enraizar, que la acepto superficialmente porque tu palabra compromete, exige, y yo no soy dado a hacer compromisos. Poco me dura el gusto y a las primeras tentaciones, a las primeras dificultades, me hago disimulado y olvido tu palabra. Aunque la recuerdo con gusto, pero no soy capaz de aceptar compromisos. Quita las piedras de mi orgullo y mis malas aficiones, quita las piedras de mis envidias y mis rencores, dale profundidad a tus palabras para que me puedan dar verdadera vida. Tus explicaciones de la tercera tierra también me tocan directamente: las espinas de mi afán de riquezas y placeres, mi egoísmo y la búsqueda de mi mismo, han ahogado con frecuencia la Palabra que un día había recibido con gusto. ¿Podrías limpiarme un poco y quitar de este campo todas esas espinas que ahogan la vida, la generosidad y el servicio? Señor, también tengo que reconocer que a veces he sido tierra buena, no con tanto mérito mío, sino con tu gran misericordia. A pesar de mis miserias he encontrado frutos buenos en mi vida y cómo me he gozado con tu presencia. Señor, aquí tienes mi tierra, aquí tienes mi vida: sigue sembrando tu Palabra en mi corazón, porque si Tú no siembras se acaba la esperanza.
  • Santo Evangelio Diario 18 de septiembre Mons Enrique Diaz Diaz 20.09.2026 4min
    18 Septiembre BEATOS JUAN BAUTISTA y JACINTO DE LOS ANGELES, Laicos, “Mártires Oaxaqueños” 1 Corintios 15, 12-20: “Si Cristo no resucitó, vana es la fe de ustedes” Salmo 16: “Atiéndeme, Dios mío, y escucha mi oración” San Lucas 8, 1-3: “Los acompañaban algunas mujeres que los ayudaban con sus propios bienes” Es muy significativa la presencia de la mujer en el evangelio de San Lucas. No solamente es el evangelio que más habla de María, sino con frecuencia hace alusión a la relación de Jesús con las mujeres y al acompañamiento que ellas hacían. El breve pasaje que leemos en este día es muy relevante porque junto a los Doce, el grupo selecto, San Lucas coloca a este grupo de mujeres que van con el Señor. No son un grupo amorfo, está conformado por mujeres que realmente son seguidoras de Jesús, que han sentido en su vida su presencia, que las ha levantado y que ahora están dispuestas a ayudar con sus bienes a la misión que Jesús les presenta. En nuestras comunidades, en las familias y en las ciudades, es muy importante la labor que realiza la mujer. La mujer es en el hogar el verdadero sostén de los valores espirituales y morales de la familia. Todos recordamos con cariño y admiración cómo nuestras madres fueron sembrando en nosotros el amor a la verdad, la honradez, el trabajo y la dedicación. De sus labios aprendimos las primeras oraciones. Es cierto que no podemos reducir su ámbito al hogar y que ahora muchas mujeres participan de la vida social y pública y que emprenden muchas empresas con éxito. Es una gran riqueza que aportan en todos los espacios. Ojalá que no descuiden esta tarea tan importante de transmitir los verdaderos valores donde quiera que se encuentren. San Lucas las presenta como testigos de resurrección, como fieles seguidoras junto a la cruz, como portadoras de alegría y evangelio. Que la mujer se abra a nuevos horizontes pero que siempre lleve en su ser ese gran don de transmitir vida, no solamente física, sino vida espiritual y una gran esperanza.

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